Presentaciones Efectivas (II)

Hace muy poquito, en mi post “Presentaciones Efectivas. Una imagen vale más que mil palabras”, os hablaba de la importancia que tiene el saber desarrollar presentaciones de forma óptima. La verdad es que estamos habituados a trabajar mal porque es oír la palabra “presentación” y nos ponemos cómo locos a encender el PowerPoint (o el KeyNote o el Prezi…) sin antes pararnos un segundo a pensar qué queremos hacer y cómo necesitamos hacerlo. Las prisas nunca son buenas.

La verdad es que siempre que puedo, aprovecho a escribir los post a raíz de alguna necesidad que tenga o una curiosidad que me ha surgido ¡Así mato “dos pájaros de un tiro”! … y en este caso no ha sido diferente. La semana pasada tuve que dar una charla sobre cómo desarrollar presentaciones… pues eso… efectivas. Y me puse manos a la obra con este PowerPoint que os presento en el post de hoy. Creo que me ha quedado una presentación clara, orientadora y muy sencilla de seguir… y por supuesto, la dejo a vuestra disposición!!

Microsoft PowerPoint - Presentaciones efectivas.pptx

Podéis verla en línea desde mi perfil de Slide Share. ¡Espero que os sea útil! Desde luego a los oyentes del otro día les encantó 😉

En el caso de que tengáis que hacer una presentación, también os será de ayuda releer mi post “3 Consejos para desarrollar discursos efectivos” porque, como podréis comprobar en el descargable de hoy, el argumento es la parte fundamental de cualquier presentación.

No debemos desarrollar el argumento a partir del PowerPoint, si no que hemos de hacer el PowerPoint a partir del argumento”

Ya sé que lo habitual es lo contrario y más o menos “salvamos el tipo” pero ¿os imagináis a Pedro Almodóvar dirigiendo una película antes de tener el guión? ¿o a un arquitecto construyendo una casa antes de haber terminado los planos? ¡Pues eso! Es muy importante empezar las cosas por el principio… y en el caso de presentaciones, todo empieza en el argumento (o ponencia) que queremos desarrollar.

Y hablando de ponencias, otra charla que me gustó mucho dar -hace apenas un par de semanas- fue la de “Reputación on line” que se celebró en el Colegio Mayor Mara (www.colegiomayormara.com). En su momento se me pasó dar las gracias pero ¡de hoy no pasa! Muchísimas gracias a la directora, Begoña Perez, por su amabilidad y flexibilidad (a veces mi agenda es un poco caótica) y a las alumnas por su atención e interés a pesar de que fuese tarde ¡Da gusto dar una ponencia cuando eres tan bien recibida! Durante la hora que estuve con ellas traté en profundidad los conceptos de identidad, marca y reputación on line que tanto debemos cuidar. Ya hice un post sobre ello hace tiempo y por supuesto, os invito a leerlo: No me engañes, que te veo.

Y para terminar, quería compartir con todos vosotros el hecho de que el próximo noviembre hago un año como blogger.

1

¡Maaaaaadre miiiiiia! ¡¡¡¡¡¡ Un año!!!!!! Me da un poco de vértigo porque cuando empecé no creí que iba a ser tanta responsabilidad y tiempo invertido, ni mucho menos que le iba a coger taaaaaaaaaanto cariño a “Comunicación para Dummies” ¡Pero así ha sido!  Además, reconozco que está siendo una gran plataforma para promocionarme y hacer nuevos contactos de interés. No es que fuera un objetivo en sí pero ¡oye, tampoco está nada mal! 😉

La verdad es que me gustaría agradecer a todos los que me seguís, vuestra confianza y fidelidad. Es un orgullo ver que las visitas van en aumento, igual que los distintos países desde donde me leéis. Me gustaría premiar el tiempo que me dedicáis cada semana por un par de regalos, humildes pero muy profesionales ¡y de mi propia cosecha!

El primero de es diseñar el curriculum vitae de uno de vosotros. Pero no un curriculum normal sino un curriculum en Prezi. Quizá sea una aplicación que no conocéis pero os aseguro que está en auge y os sorprenderá tanto como a vuestro seleccionadores ¡No hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. Como un ejemplo es mejor que mil explicaciones, podéis ver mi Prezi-Cv pinchando aquí. El precio del trabajo en mercado es de entre 150€ y 350€.

El segundo regalo será el desarrollo una presentación comercial a una pyme o autónomo. Cualquier venta, incluso la nuestra o de nuestra marca, es más sencilla si la acompañamos de una presentación visual y que nos beneficie. El precio medio en mercado sería de unos 400€. En este caso también tengo que agradecer la colaboración a mis amigos de Pymecom.

Adorable family baking together in the kitchen

Ya os contaré cómo entrar en el sortoe cuando llegue mi “cumple”!!!!!!!!!!!

Bueno… os tengo que dejar que tengo un folleto que hay que mandar a imprenta sin esperar ni un minuto más.

Hasta pronto!

Esther Morillas

Colaboradora de pymecom

Os recuerdo que podéis seguirme en www.facebook.com/Esther.Morillas.5 y en twitter @emorillaslazaro

No hay evento mal organizado, sino color mal escogido.

Hoy voy a hablaros de uno de los temas que más me fascinan y sorprenden: el color. Por favor, que nadie que sea nuevo en mi blog vaya a pensar que voy a hablar de fotografía o ciencia (bueno, “un poco” sí). Voy a hablar del color y  la importancia que tiene en los eventos y la comunicación.

Me sorprende descubrir cuantos profesionales organizan “su” evento dedicando muchísimo tiempo a todas las cuestiones que refieren al desarrollo formal (contratación de proveedores, protocolo, gestión de asistentes…) y, sin embargo, no se toman ni un “segundo” en pensar en los colores que usarán durante esa reunión, negociación o congreso… de hecho, ni siquiera valoran por qué eligen los colores que van usar y no otros. ¿Pura decoración o estética? ¡Nada de eso! El color puede ser la clave que determine el éxito (o fracaso) de un evento. Pero vamos por partes, porque no podemos empezar la casa por el tejado.

Enfoque fisiológico del color

Para empezar, hay que saber cómo capta el color el ojo humano. Como este blog no trata de ciencia o medicina, voy a hacer un análisis muy breve de la cuestión, entrando solo en aquellos datos que afectan luego a la comunicación.

La subjetividad del color

Aunque pensamos que los colores son una característica inherente a los objetos, la realidad es que el color es la interpretación subjetiva que nuestro cerebro hace de las ondas de luz que llegan hasta nuestro ojo. Y digo que es “subjetiva” porque obviamente como se trata de la interpretación individual, esta se ve afectada por nuestra experiencia – de ahí que nosotros solo reconozcamos dos o tres tipos de blanco (con suerte) mientras que los esquimales (que viven en un entorno permanentemente nevado o helado) identifican más de veinte. También es la razón por la que aquellas personas habituadas al color (como puede ser un fotógrafo, pintor o diseñador), tienen más capacidad para identificar diferentes tonos que la mayoría. De ahí viene el chiste de “cuántos colores identifican las mujeres (más habituadas a cuestiones estéticas) y los hombres”.

hombres y mujeres

Identificando el color

El color es interpretado por el cerebro a través de las ondas de luz que se refractan en nuestra cornea y cristalino (en la parte frontal del ojo) y el reflejo que las imágenes causan en la retina (al fondo del ojo). En la retina hay dos tipos de células receptoras: bastones y conos. Los bastones funcionan básicamente cuando hay poca luz; son células muy sensibles a la luz y el movimiento pero poco sensibles a los colores, por lo que trabajan básicamente para identificar el blanco, negro y la escala de grises. Los conos, más activos en ambientes luminosos, son muy sensibles al color hasta el punto de estar especializados por colores: existen conos sensibles al rojo, al azul y al verde.

En el mundo del diseño, a estos tres colores se les llama mezcla aditiva o RGB (equivalente a Red, Green & Blue) que son los colores primarios cuando hablamos de un medio de luz (como es el ojo, o la tv o la pantalla del PC). En contraposición está la mezcla sustractiva, cuatricromía o CMYK (equivalente al Cian o azul, Magenta o rosa, Yellow o amarillo y blacK  o negro), que son los colores primarios que se usan en imprenta.

mezcla aditiva y sustractiva

El ojo, como hemos dicho, funciona en RGB, es decir que solo identifica el rojo, el verde y el azul. A partir de estos tres colores, el cerebro los mezcla para interpretar todas las posibilidades cromáticas que los humanos podemos identificar entre el violeta y el rojo. Por encima del violeta, están las ondas de luz ultravioletas, que el ojo no puede identificar,  y por debajo del rojo, están las Infrarroja, que tampoco son visibles para nosotros.

espectro de luz

El color y los eventos

Bueno… ¿y qué tiene esto que ver con los eventos? Al margen del objetivo que tenga el evento que organizamos, está claro que el primer interés del organizador es desarrollar un evento efectivo que capte la atención sobre las cuestiones que sean de relevancia: los nuevos productos en el caso de una presentación comercial, en las negociaciones en el caso de estarse negociando un acuerdo o la información que se va dar en el caso de ser una ponencia informativa. Todo lo que hagamos, debe estar orientado a que la atención se centre en dichos objetivos y que no se pierda en otras cuestiones secundarias.

Como los eventos casi siempre se desarrollan en un ambiente de luz (aunque sea en una sala oscura, habrá un proyector que genere una luz que nos permita ver), las células que estarán funcionando en el ojo de cada visitante serán los conos y, por lo tanto, los colores que más llamaran su atención serán los colores primarios (rojo, verde y azul). Puesto que el impacto que los colores causan en nuestro cerebro es fisiológico y por lo tanto, es difícilmente controlable por nosotros,  obviamente el organizador del evento tendrá que utilizar los colores de forma que le beneficien y no de forma que distraigan. Vamos a ver un par de ejemplos, que siempre son más aclaratorios:

Si en el escenario donde está hablando un ponente hay un elemento de dimensiones medias o grandes con alguno de los colores primarios, la atención del público irá inconscientemente hacia ese punto. Pongamos que se trata de un congreso de Coca Cola y dicho elemento es, obviamente, rojo. La cuestión es que dicho elemento debería estar detrás del ponente (o debajo o al lado) porque si lo ponemos en el lado justo contrario a la ubicación del ponente, la audiencia repartirá su atención entre su deseo de atender al ponente y su predisposición física a mirar hacia el objeto rojo. Se trata de beneficiarnos de nuestras condiciones innatas en vez de intentar luchar contra ellas.

También es muy importante tener en cuenta el color cuando hablamos del personal auxiliar que está en la sala. No es extraño que sus uniformes sean de colores llamativos – como azul intenso o rojo – con lo que cada vez que se mueven y entran en nuestro campo de visión (que recordemos es de prácticamente 360º) activan los conos de nuestro ojo, ponen en funcionamiento a nuestro cerebro y, por lo tanto, nos hacen perder atención respecto al objeto principal de la reunión. Sería mejor que dicho personal, que siempre debe estar en un discretísimo segundo plano, vistiesen colores poco saturados que no estimulen en exceso a los conos o, a ser posible, que usen colores de la gama del blanco al negro. Recordemos que las células encargadas de identificar los colores blancos, negros e intermedios son los bastones y estos están poco activos en ambientes de luz por lo que un blanco, un gris o un negro apenes estimulan nuestra visión ni restan la atención. Falta añadir que, dentro de estos tonos,  los colores más oscuros son aún más discretos ya que reflejan menos luz y el ojo recibe aún menos estimulo.

Enfoque psicológico del color

Además de la cuestión exclusivamente física, está aquella parte física que afecta a lo psicológico. Hemos de ser conscientes que el sentido de la vista es de los que causa una reacción más potente e inmediata en nuestro cerebro y por ello, en caso de “sobreestimulación”, interfiere – incluso, anula – al resto de sentidos. ¿Qué quiere decir esto? Que si nos saturamos de información visual, nuestro cerebro deja en segundo plano cualquier otra cuestión, incluida  nuestra capacidad de atención.

Un ejemplo de “sobreestimulación” es, por ejemplo, si participamos en una reunión dentro de una sala que tiene las paredes y techos rojos (por poner un ejemplo exagerado). Recordemos que este color estimula los conos receptores del rojo y activan nuestro cerebro de forma potente. Ello implica que, además del trabajo que se desarrolle en la reunión, el cerebro estará constantemente “funcionando” en paralelo para interpretar ese rojo que tanto le excita: obviamente esta circunstancia acelera el cansancio mental, disminuye nuestra capacidad de concentración y llega a saturar hasta causar malestar general (sensación de mareo o agobio).

Si fuese necesario usar colores saturados o primarios durante nuestro evento, siempre deberá hacerse de forma indirecta, mediante detalles (¿por ejemplo, el color de las sillas?),  nunca de forma intensa y/o abusiva. Saturar al cerebro con un color no solo lleva al cansancio, sino que puede causar animadversión hacia la idea o entidad que representa – cosa totalmente contraproducente-.

sillas rojas

Manteniéndonos en el enfoque psicológico, pero cambiando de “tercio”, están las teorías psicológicas del color. Estas teorías están dirigidas a analizar el efecto que el color tiene en la percepción y conducta humana. Si bien no es una ciencia como tal, sino una disciplina de la psicología, se aplica desde hace años en el diseño, la publicidad y el arte en general. Un ejemplo de su aceptación social y cientifica es que existen terapias del color, o cromoterapia, que buscan la cura del cuerpo y mente a partir del uso de los colores (generalmente, junto a otras terapias alternativas como la de los aromas o aceites esenciales).

Pero volviendo a la comunicación y los eventos, que es lo que nos ocupa, de lo que se trata es de apoyar el mensaje o idea que queremos transmitir con nuestro evento mediante el uso del color. Los colores no solo tienen una representación directa (el verde para la naturaleza, el azul para el agua, el amarillo para el fuego, el marrón para la tierra, etc) si no que tienen una interpretación por asociación cultural (verde-esperanza, amarillo-alegria, rojo-pasión, azul-confianza, etc)

CIRCULO-PSICOLOGIA

Por ello, si nuestro evento trata de sanidad, los colores que más representan esa sensación de calma, tranquilidad, seguridad, higiene, etc son los colores que van del azul al verde en tonos poco saturados. En otros sectores donde la sensación de seguridad y confianza son vitales, como puede ser la aviación o la puericultura, también son colores muy recurridos. En cambio, cuando queremos transmitir jovialidad, juventud, acción, pasión… se usan colores de la gama de rojo y amarillos, en tonos saturados.

La sensación que nos causan los colores tiene mucho de cultural y poco de innato. Ciertamente los colores que estimulan muy poco a nuestras células receptoras del color nos relajan y las que los estimulan, nos “activan””, pero al margen de ello, casi todas las sensaciones e ideas que transmiten los colores están basadas en nuestra experiencia personal previa. Por ello, querer extrapolar lo de una cultura a otra, siempre es arriesgado: por ejemplo, el negro significa luto en nuestra cultura pero ese mismo concepto es representado por el blanco, en las culturas asiáticas, o por el rojo en las budistas.

Podéis ver más información sobre las teorías del color pinchando aquí. ¡Es un tema fascinante!

Representación corporativa del color

Para acabar, pero no por ello menos importante, está el tema de color como herramienta de comunicación. Cada entidad  tiene asociado un color o colores que son, digamos, la “marca de la casa”. Por ello, en los congresos del PP predomina el azul, en los de PSOE el rojo y en los de UPD el rosa; en los eventos de Telefonica suelen ser azules, los de Coca Cola rojos y los de Starbucks, verdes.

PP PSOE UPD

COCACOLA STARBUCK TELEFONICA

Los colores corporativos son parte de la imagen de la entidad y, al igual que el resto de elementos de comunicación, algo que las empresas o instituciones quieren “grabar a fuego” en la mente de su público objetivo o target. El motivo es ser mejor recordados (nuestro cerebro recuerda mejor las imágenes que las palabras) que la “competencia” a fin de vender su marca. Obviamente, es muy importante que el color corporativo se use en cualquier proyecto que la empresa desarrolle (folletos, eventos, merchandising, etc) pero sin olvidar las cuestiones físicas y psicológicas que apliquen a cada caso.

¿A que la próxima vez que organicéis un evento, vais a tener muy en cuenta los colores qué elegís y cómo y dónde los usáis? … pues me doy mucho más que satisfecha con el post de hoy.

Otro día prometo hablaros de otras cuestiones fisiológicas y psicológicas que afectan, y mucho, a la comunicación, en general, y los eventos, en particular.

Hasta pronto!

Esther Morillas

Colaboradora de pymecom

Os recuerdo que podéis seguirme en www.facebook.com/Esther.Morillas.5 y en twitter @emorillaslazaro

El protocolario mundo de las bodas

Tengo que reconocer que estoy un poco bloqueada. Hay veces que la inspiración se me escapa por los poros y otras en las que no consigo exprimir ni una gotita de ella. En los primeros casos, aprovecho a escribir como una “posesa” para asegurar tener un post listo para cada semana de los siguientes meses. Otras veces, me cuesta escribir tanto que a duras penas saco el artículo de la semana. Últimamente estoy en fase de sequía; no es que no me apetezca escribir es que no encuentro nada útil sobre lo que hacerlo … y en esas me encuentro: escribiendo costosa y semanalmente porque mis musas no me visitan y no tengo nada reservado en el baúl.

Los que me conocéis sabéis que eso de “hacer por hacer”, como que no me va… así que esta semana veía que se acercaba el viernes y no tenía nada escrito – “¿¿¿Qué van a encontrar mis “dummies” este lunes??” – En fin… que ya “histérica” de ver que no iba a poder contaros nada hoy, por fin me encontré con un artículo inspirador.

Ya os he hablado antes de “El Sofá Amarillo” que es un blog super-bonito y con ideas increíbles de una organizadora de boda igual de “bonita” e “increíble”: Indara. En su post de la semana pasada, que os invito a leer pinchando aquí, hablaba de las bodas (¡De qué si no iba a hablar!) y que lo importante que es que los novios y sus invitados supiesen disfrutar de ese momento tan especia.  Según leía, me ha hecho pensar en todos esos convencionalismos que nos llevan a “hacer por compromiso”, a “hacer para quedar bien”, “a hacer para cumplir con lo habitual”… que es algo muy triste, especialmente cuando hablamos de una boda.

No voy a hablaros sobre lo feliz que puede hacernos el actuar con libertad, “oyendo” solo a nuestro corazón y a esa “vocecita” que nos susurra aquellas cosas que de verdad nos importan (aunque sea solo a nosotros), porque creo que es obvio. Tampoco voy a juzgar quien actúe de forma distinta, pues bien sé que antes de valorar lo correcto o incorrecto de las actuaciones ajenas, hay que “andar 1000 millas en sus zapatos”. No. Yo de lo que voy a hablar es de protocolo, que es “lo mío”.

índice

El protocolo y las bodas. Un mundo. Yo nunca me he dedicado a ello porque te tiene que gustar mucho este mundo para querer trabajar “codo a codo” con una novia. No es que tenga nada en contra de ellas (yo misma lo he sido) pero creo que son más exigentes e indecisas (influenciadas por los nervios y la presión de organizar un día perfecto) que cualquier emprendedor(a) con el haya trabajado o pueda trabajar. Pero sí es verdad que muchas veces, conocidos (y no tanto) me han preguntado por cuestiones de protocolo. ¿Puedo llevar el traje marrón? ¿Puedo llevar sombrero en una boda a las 17h? ¿la corbata tiene que ir a juego con el pañuelo?  ¿Estoy obligada a abrir el baile con mi novio?

A ver… yo sé que todo el mundo (especialmente las mujeres) sueña con que ese día sea especial, único e inolvidable y por lo tanto, convierten cada pequeño detalle en una cumbre que escalar -como si fuesen Jesús Calleja en una de sus aventuras transalpinas-. Así que mi primer consejo es SIEMPRE ¡haz lo que tú prefieras! Y no lo digo por aquello que comentaba de hacer caso a nuestro corazón (o no solo), sino porque una boda es un evento privado y lo único que dirige un evento privado es el objetivo del evento en sí y el deseo del anfitrión (o anfitriones). Punto. Es verdad que hay unos usos sociales (o protocolo) que sirven de guía en el caso de duda… pero si lo que dice el protocolo no se te “ajusta”, es mejor hacer algo distinto.

Yo sé que los profesionales del protocolo más conservadores, se tirarán de los pelos… pero yo defiendo “a capa y espada” que el protocolo, como cualquier cuestión que refiere a la sociedad, debe evolucionar y adaptarse a los tiempos y las circunstancias. No concibo el protocolo como algo inflexible porque no es una ciencia y además, si su finalidad es hacer sentir bien a la gente, dando a cada uno el sitio que le corresponde, por qué aplicarlo si no hace sentir bien a alguien. Pero, es más,  el protocolo como tal, solo aplica obligatoriamente al ámbito institucional, no al privado, dónde insisto es mera orientación y depende en última instancia de los anfitriones.

No obstante, como se que esta respuesta no satisface a casi nadie – porque casi todos queremos hacer lo que hace la mayoría -, voy a hablaros de lo que marca el protocolo más estricto para las bodas en lo que refiere a etiqueta. Otra día hablaremos de todo lo demás, como puede ser las invitaciones de boda y notas de agradecimiento, montajes de mesa y salón, el protocolo de la ceremonia religiosa, etc…

Ellos

Si eres el novio, no hay mucho que decir porque irás seguramente como te aconseje tu madre o tu novia.

smiley

No, perdonad!! Es broma!! Los novios, suelen ir con traje oscuro en tono azules o grises (nunca negro) o el elegante chaqué. En latitudes más cálidas, si la boda es de mañana,  algunos novios optan por ir de blanco, a juego con la novia. Lo que marca ir de traje o chaqué es la hora del día en la que se celebra la boda. Si la boda es de mañana, se puede ir de chaqué o de traje. Si la boda es de tarde, solo se puede ir de traje. La diferencia entre un traje normal y otro de novio, es que este último lleva los botones forrados. De frac o esmoquin no se lleva NUNCA. La corbata es mejor que sea en un color liso, por aquello de que la elegancia es mejor amiga de la sencillez que de diseños más “rompedores”.  El color de la corbata debe conjuntar con el pañuelo, si llevase, o ramillete de flores (más habitual) que suele ir además en consonancia con el ramo de la novia. Los zapatos formales y oscuros, salvo cuando el traje es blanco que se deben usar de color claro (blanco, beige, camel, marrón, etc).

chaque novio a novio b

Los invitados tienen más libertad que el novio aunque deben atender que la etiqueta máxima la marca el novio. Si el novio lleva chaque, los invitados puede llevarlo; de hecho, en este caso, padrino, padre del novio y testigos deben llevarlo. Si el novio lleva traje (que, digamos, es “menos” protocolario que el chaqué) NADIE llevará chaqué. Pocas indicaciones mas se pueden hacer salvo que la vestimenta debe ser formal (nada de casual ni sport). Los trajes de color marrón solo se usan por la mañana. Por la tarde (es decir, a partir de las 14.00h), de azul o gris ¡nunca de negro!.

Solo como recordatorio, la chaqueta se usa cerrada, sobre todo para la ceremonia religiosa, – ya os la abriréis cuando, a mitad de la celebración gastronómica, también empecéis a valorar poneros la corbata en la frente 😉 – y el último botón (el de abajo) ¡Jamás se abrocha!

Ellas

La novia va de “novia”. Eso deja un abanico de posibilidades tan amplio como ofrezca la moda en cada momento. Generalmente el vestido es blanco o beige, con posibles detalles en otros colores. Lo normal es que sea un vestido largo, pero también empieza a ser habitual el uso de vestidos cortos o trajes de pantalón nupciales (sobre todo en caso de ceremonias civiles o novias de más edad). La tradición dice que debe llevar algo nuevo, algo viejo, algo usado y algo azul, pero eso no tiene nada que ver con el protocolo. El protocolo religioso marca que la novia va cubierta durante su estancia en la iglesia (incluidos los ojos, si lleva sobrevelo) y se lo puede quitar al salir; en cualquier caso, el velo no es obligatorio y cada vez se ven más novias sin él. En lugar del velo, la novia puede llevar mantilla con peineta (menos habitual) o sin ella.

e laura-novias2 novia3

La madre de la novia es una invitada más, en lo que a etiqueta se refiere. La madrina, si lleva un vestido apropiado a su rol, corto o largo dependiendo de la hora de la ceremonia y puede llevar peineta y mantilla. La mantilla de la madrina siempre lleva peineta. La tradición marca que la mantilla es blanca para las solteras y negra para las casadas pero en mi opinión, creo que en estos días en los que estado civil ya no determina un estatus, es una tradición “rancia” y la decisión del color dependerá de lo que más conjunte; de hecho, no es extraño encontrar mantillas en otros colores distintos al blanco (beige) o negro.

a b  n

Las invitadas, como en el caso de los hombres, tienen más libertad. El protocolo marca vestido corto para ceremonias de mañana y largo para ceremonias de tarde. Los vestidos de fiesta para la tarde o noche no son nunca de gala; la diferencia es que el vestido de gala lleva cola y en una boda ¡la única que va de gala es la novia! – la madrina tampoco va de gala-. El blanco integral está reservado escrupulosamente para la novia. Los tocados en la cabeza se pueden usar de día o de noche, aunque de noche son de tipo pedrería (horquillas, diademas, etc) – de día se aconsejan tocados tipo florales o con telas o rafias. El protocolo indica que el tocado no se puede quitar en toda la ceremonia (religiosa y social) por lo que si llevamos “pamela”, comemos con ella puesta. Los guantes son el complemento que, si se usa, deben ser quitados antes de comer (ya sea el cóctel o la comida principal). Además, también hemos de quitarnoslos para dar la mano al saludar. Los bolsos de ceremonias deben ser pequeños, no tipo saco.

… yo creo que no me dejo nada ¿no? Pero si os surge alguna duda, preguntad, preguntad… que estaré encantada de contaros lo que marca el protocolo… aunque, insisto, mi primer consejo siempre será que hagais lo que os sea más cómodo y natural, siempre que ello no contradiga los deseos de los anfitriones.

… y ahora a ver si encuentro en google alguna receta para reactivar mi inspiración y vena escritora… y ¡sin falta esta noche me lo preparo para cenar!

Hasta pronto!

Esther Morillas

Colaboradora de pymecom

Os recuerdo que podéis seguirme en www.facebook.com/Esther.Morillas.5 y en twitter @emorillaslazaro

Presentaciones efectivas: una imagen vale más que mil palabras

Nunca había caído en el miedo que nos dan las presentaciones con muchas diapositivas, como si el éxito de la presentación dependiese del número de ellas. Ayer fui totalmente consciente cuando tuve que “tragarme” una presentación de 1 hora y media apoyada en un power point de seis diapositivas ¡¡¡¡!!!! La verdad es que el tema era “denso” y la hora de reunión invitaba a echar una “cabezadita” (pues era la hora de la siesta)… pero la verdad es que la presentación no ayudaba.

Hay personas que se “autofelicitan” si logran desarrollar toda una ponencia es solo dos “slides” ¡Qué capacidad de condensación, no?! – “plas, plas” (palmadita al hombro). No, hombre, no. Que el éxito de una diapositiva no depende de lo bien que condenses las diapositivas sino en lo bien que condenses la información escrita en ellas!!! Una presentación con cien diapositivas, si son visuales, es mucho mejor que otra presentación que solo contenga díez “pantallazos” llenos de texto… y, además, se puede incluso leer mucho más rápido:  mirad como ejemplo esta presentación de más de cincuenta diapositivas – ¡se ve en 2 minutos!

2

Tanto si la presentación es para apoyar un discurso (y por lo tanto hay ponente) como si es para ser vista por nuestra cuenta (sin ponente), siempre “menos es más” en cuestión de información escrita. Las diapositivas deben ser sencillas, orientadoras y ¡¡¡muy visuales!!!

A la hora de hacer una presentación -sea con power point, con prezi o con cualquier otra aplicación- ¡esta prohibido abrir el programa antes de tener un esquema o boceto de la presentación en papel! Es importante valorar antes de empezar a trabajar en las diapositivas, qué necesitamos para lograr transmitir nuestra idea con éxito. No vale ponernos a escribir como locos, sin planificación, porque lo más seguro es que en vez de llevar la presentación por donde nosotros querríamos, sea ella la que nos lleve a nosotros (y lo mismo, no por el mejor camino)

¿Qué hay que tener en cuenta sobre los textos?

Consejo 1: Debemos crear diapositivas que se lean sin dificultad. Hemos de aprender a usar esquemas, eslóganes o citas que resumen la esencia de nuestra idea… sobre todo si hay un ponente que, en paralelo, da información complementaria o desarrolla los conceptos.

Consejo 2: Hay que usar un diseño que favorezca la lectura ¡y no que canse la atención de nuestro público!

Crea contraste entre el fondo y el texto para no tener que forzar la vista para leer. Mejor que el fondo sea más claro que el texto o los iconos que dispongamos en nuestra diapositiva

Elige un tipo y tamaño de letra adecuado al medio. En una diapositiva no deben usarse tamaño inferiores a 15pp en el caso de una tipografía arial, por ejemplo. Por lo tanto, ninguna diapositiva debería tener más de 15 líneas ni cubrir todo el espacio de la diapositiva. A más líneas, menor ancho de línea. A más texto, colores más neutros.

Si nuestro texto debe llevar efectos especiales (negritas, resaltados, cambios de tipografía…, entradas y salidas de texto, gifst, etc) estos deben estar mega-super-justificados y que nunca sean un mero adorno. Jamás hemos de distraer la atención de la audiencia de nuestra idea principal con “florituras” innecesarias. Recordemos otra vez que menos es más: una imagen siempre tiene que aportar valor añadido a nuestro mensaje.

Consejo 3: Las diapositivas deben leerse con agilidad. Ninguna diapositiva debería quedar proyectada más de 5 minutos, durante una ponencia, ni debe requerir más de 30 segundos para ser leída y ¡comprendida!, si no hay un ponente que nos dirija y oriente.

¿Qué hay que tener en cuenta sobre las imágenes?

Consejo 1: Usa imágenes “amigables” con el texto, si vas a usarlas como fondo de diapositiva. Las imágenes “amigables” suelen ser aquellas que tienen un fondo neutro y el elemento principal nunca invade el espacio del texto. Tengamos en cuenta que si el texto se sobrepone a la imagen, debe existir siempre suficiente contraste para no dificultar la lectura.

3 4

Consejo 2: Repite fórmulas para ayudar a fijar las ideas. Si una imagen o plantilla se repite, se capta mejor el mensaje.

1

Consejo 3: Elige imágenes coherentes que apoyen nuestro mensaje. Las imágenes se eligen en base a la presentación en general (todas debes seguir una misma línea) y a cada diapositiva (y su mensaje) en particular ¡Nunca se eligen antes de tener la presentación (y diapositivas) esbozada! Las imágenes sirven de apoyo a las ideas, para poner énfasis, para clarificar conceptos… nunca como mero adorno. Una imagen que no aporta valor añadido a una diapositiva, solo distrae la atención del público.

En resumen, de lo que se trata es de crear presentaciones sencillas de entender, fáciles de seguir y que capten la atención de nuestra audiencia… y si, además, logramos hacer sentir a la audiencia lo mismo que sentimos nosotros (o que queremos hacerle sentir) ¡Habremos tocado el éxito con los dedos (o con ratón)!

5

Si te interesan cómo desarrollar presentaciones efectivas puedes volver a ver mi post “3 Consejos para desarrollar discursos efectivos”  o descargarte la fabulosa y visual presentación “Mr Presentation”, si sabes un poquito de inglés.

Hasta pronto!

Esther Morillas Colaboradora de pymecom

Os recuerdo que podéis seguirme en www.facebook.com/Esther.Morillas.5 y en twitter @emorillaslazaro