Presentaciones efectivas: una imagen vale más que mil palabras

Nunca había caído en el miedo que nos dan las presentaciones con muchas diapositivas, como si el éxito de la presentación dependiese del número de ellas. Ayer fui totalmente consciente cuando tuve que “tragarme” una presentación de 1 hora y media apoyada en un power point de seis diapositivas ¡¡¡¡!!!! La verdad es que el tema era “denso” y la hora de reunión invitaba a echar una “cabezadita” (pues era la hora de la siesta)… pero la verdad es que la presentación no ayudaba.

Hay personas que se “autofelicitan” si logran desarrollar toda una ponencia es solo dos “slides” ¡Qué capacidad de condensación, no?! – “plas, plas” (palmadita al hombro). No, hombre, no. Que el éxito de una diapositiva no depende de lo bien que condenses las diapositivas sino en lo bien que condenses la información escrita en ellas!!! Una presentación con cien diapositivas, si son visuales, es mucho mejor que otra presentación que solo contenga díez “pantallazos” llenos de texto… y, además, se puede incluso leer mucho más rápido:  mirad como ejemplo esta presentación de más de cincuenta diapositivas – ¡se ve en 2 minutos!

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Tanto si la presentación es para apoyar un discurso (y por lo tanto hay ponente) como si es para ser vista por nuestra cuenta (sin ponente), siempre “menos es más” en cuestión de información escrita. Las diapositivas deben ser sencillas, orientadoras y ¡¡¡muy visuales!!!

A la hora de hacer una presentación -sea con power point, con prezi o con cualquier otra aplicación- ¡esta prohibido abrir el programa antes de tener un esquema o boceto de la presentación en papel! Es importante valorar antes de empezar a trabajar en las diapositivas, qué necesitamos para lograr transmitir nuestra idea con éxito. No vale ponernos a escribir como locos, sin planificación, porque lo más seguro es que en vez de llevar la presentación por donde nosotros querríamos, sea ella la que nos lleve a nosotros (y lo mismo, no por el mejor camino)

¿Qué hay que tener en cuenta sobre los textos?

Consejo 1: Debemos crear diapositivas que se lean sin dificultad. Hemos de aprender a usar esquemas, eslóganes o citas que resumen la esencia de nuestra idea… sobre todo si hay un ponente que, en paralelo, da información complementaria o desarrolla los conceptos.

Consejo 2: Hay que usar un diseño que favorezca la lectura ¡y no que canse la atención de nuestro público!

Crea contraste entre el fondo y el texto para no tener que forzar la vista para leer. Mejor que el fondo sea más claro que el texto o los iconos que dispongamos en nuestra diapositiva

Elige un tipo y tamaño de letra adecuado al medio. En una diapositiva no deben usarse tamaño inferiores a 15pp en el caso de una tipografía arial, por ejemplo. Por lo tanto, ninguna diapositiva debería tener más de 15 líneas ni cubrir todo el espacio de la diapositiva. A más líneas, menor ancho de línea. A más texto, colores más neutros.

Si nuestro texto debe llevar efectos especiales (negritas, resaltados, cambios de tipografía…, entradas y salidas de texto, gifst, etc) estos deben estar mega-super-justificados y que nunca sean un mero adorno. Jamás hemos de distraer la atención de la audiencia de nuestra idea principal con “florituras” innecesarias. Recordemos otra vez que menos es más: una imagen siempre tiene que aportar valor añadido a nuestro mensaje.

Consejo 3: Las diapositivas deben leerse con agilidad. Ninguna diapositiva debería quedar proyectada más de 5 minutos, durante una ponencia, ni debe requerir más de 30 segundos para ser leída y ¡comprendida!, si no hay un ponente que nos dirija y oriente.

¿Qué hay que tener en cuenta sobre las imágenes?

Consejo 1: Usa imágenes “amigables” con el texto, si vas a usarlas como fondo de diapositiva. Las imágenes “amigables” suelen ser aquellas que tienen un fondo neutro y el elemento principal nunca invade el espacio del texto. Tengamos en cuenta que si el texto se sobrepone a la imagen, debe existir siempre suficiente contraste para no dificultar la lectura.

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Consejo 2: Repite fórmulas para ayudar a fijar las ideas. Si una imagen o plantilla se repite, se capta mejor el mensaje.

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Consejo 3: Elige imágenes coherentes que apoyen nuestro mensaje. Las imágenes se eligen en base a la presentación en general (todas debes seguir una misma línea) y a cada diapositiva (y su mensaje) en particular ¡Nunca se eligen antes de tener la presentación (y diapositivas) esbozada! Las imágenes sirven de apoyo a las ideas, para poner énfasis, para clarificar conceptos… nunca como mero adorno. Una imagen que no aporta valor añadido a una diapositiva, solo distrae la atención del público.

En resumen, de lo que se trata es de crear presentaciones sencillas de entender, fáciles de seguir y que capten la atención de nuestra audiencia… y si, además, logramos hacer sentir a la audiencia lo mismo que sentimos nosotros (o que queremos hacerle sentir) ¡Habremos tocado el éxito con los dedos (o con ratón)!

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Si te interesan cómo desarrollar presentaciones efectivas puedes volver a ver mi post “3 Consejos para desarrollar discursos efectivos”  o descargarte la fabulosa y visual presentación “Mr Presentation”, si sabes un poquito de inglés.

Hasta pronto!

Esther Morillas Colaboradora de pymecom

Os recuerdo que podéis seguirme en www.facebook.com/Esther.Morillas.5 y en twitter @emorillaslazaro

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