No hay evento mal organizado, sino color mal escogido.

Hoy voy a hablaros de uno de los temas que más me fascinan y sorprenden: el color. Por favor, que nadie que sea nuevo en mi blog vaya a pensar que voy a hablar de fotografía o ciencia (bueno, “un poco” sí). Voy a hablar del color y  la importancia que tiene en los eventos y la comunicación.

Me sorprende descubrir cuantos profesionales organizan “su” evento dedicando muchísimo tiempo a todas las cuestiones que refieren al desarrollo formal (contratación de proveedores, protocolo, gestión de asistentes…) y, sin embargo, no se toman ni un “segundo” en pensar en los colores que usarán durante esa reunión, negociación o congreso… de hecho, ni siquiera valoran por qué eligen los colores que van usar y no otros. ¿Pura decoración o estética? ¡Nada de eso! El color puede ser la clave que determine el éxito (o fracaso) de un evento. Pero vamos por partes, porque no podemos empezar la casa por el tejado.

Enfoque fisiológico del color

Para empezar, hay que saber cómo capta el color el ojo humano. Como este blog no trata de ciencia o medicina, voy a hacer un análisis muy breve de la cuestión, entrando solo en aquellos datos que afectan luego a la comunicación.

La subjetividad del color

Aunque pensamos que los colores son una característica inherente a los objetos, la realidad es que el color es la interpretación subjetiva que nuestro cerebro hace de las ondas de luz que llegan hasta nuestro ojo. Y digo que es “subjetiva” porque obviamente como se trata de la interpretación individual, esta se ve afectada por nuestra experiencia – de ahí que nosotros solo reconozcamos dos o tres tipos de blanco (con suerte) mientras que los esquimales (que viven en un entorno permanentemente nevado o helado) identifican más de veinte. También es la razón por la que aquellas personas habituadas al color (como puede ser un fotógrafo, pintor o diseñador), tienen más capacidad para identificar diferentes tonos que la mayoría. De ahí viene el chiste de “cuántos colores identifican las mujeres (más habituadas a cuestiones estéticas) y los hombres”.

hombres y mujeres

Identificando el color

El color es interpretado por el cerebro a través de las ondas de luz que se refractan en nuestra cornea y cristalino (en la parte frontal del ojo) y el reflejo que las imágenes causan en la retina (al fondo del ojo). En la retina hay dos tipos de células receptoras: bastones y conos. Los bastones funcionan básicamente cuando hay poca luz; son células muy sensibles a la luz y el movimiento pero poco sensibles a los colores, por lo que trabajan básicamente para identificar el blanco, negro y la escala de grises. Los conos, más activos en ambientes luminosos, son muy sensibles al color hasta el punto de estar especializados por colores: existen conos sensibles al rojo, al azul y al verde.

En el mundo del diseño, a estos tres colores se les llama mezcla aditiva o RGB (equivalente a Red, Green & Blue) que son los colores primarios cuando hablamos de un medio de luz (como es el ojo, o la tv o la pantalla del PC). En contraposición está la mezcla sustractiva, cuatricromía o CMYK (equivalente al Cian o azul, Magenta o rosa, Yellow o amarillo y blacK  o negro), que son los colores primarios que se usan en imprenta.

mezcla aditiva y sustractiva

El ojo, como hemos dicho, funciona en RGB, es decir que solo identifica el rojo, el verde y el azul. A partir de estos tres colores, el cerebro los mezcla para interpretar todas las posibilidades cromáticas que los humanos podemos identificar entre el violeta y el rojo. Por encima del violeta, están las ondas de luz ultravioletas, que el ojo no puede identificar,  y por debajo del rojo, están las Infrarroja, que tampoco son visibles para nosotros.

espectro de luz

El color y los eventos

Bueno… ¿y qué tiene esto que ver con los eventos? Al margen del objetivo que tenga el evento que organizamos, está claro que el primer interés del organizador es desarrollar un evento efectivo que capte la atención sobre las cuestiones que sean de relevancia: los nuevos productos en el caso de una presentación comercial, en las negociaciones en el caso de estarse negociando un acuerdo o la información que se va dar en el caso de ser una ponencia informativa. Todo lo que hagamos, debe estar orientado a que la atención se centre en dichos objetivos y que no se pierda en otras cuestiones secundarias.

Como los eventos casi siempre se desarrollan en un ambiente de luz (aunque sea en una sala oscura, habrá un proyector que genere una luz que nos permita ver), las células que estarán funcionando en el ojo de cada visitante serán los conos y, por lo tanto, los colores que más llamaran su atención serán los colores primarios (rojo, verde y azul). Puesto que el impacto que los colores causan en nuestro cerebro es fisiológico y por lo tanto, es difícilmente controlable por nosotros,  obviamente el organizador del evento tendrá que utilizar los colores de forma que le beneficien y no de forma que distraigan. Vamos a ver un par de ejemplos, que siempre son más aclaratorios:

Si en el escenario donde está hablando un ponente hay un elemento de dimensiones medias o grandes con alguno de los colores primarios, la atención del público irá inconscientemente hacia ese punto. Pongamos que se trata de un congreso de Coca Cola y dicho elemento es, obviamente, rojo. La cuestión es que dicho elemento debería estar detrás del ponente (o debajo o al lado) porque si lo ponemos en el lado justo contrario a la ubicación del ponente, la audiencia repartirá su atención entre su deseo de atender al ponente y su predisposición física a mirar hacia el objeto rojo. Se trata de beneficiarnos de nuestras condiciones innatas en vez de intentar luchar contra ellas.

También es muy importante tener en cuenta el color cuando hablamos del personal auxiliar que está en la sala. No es extraño que sus uniformes sean de colores llamativos – como azul intenso o rojo – con lo que cada vez que se mueven y entran en nuestro campo de visión (que recordemos es de prácticamente 360º) activan los conos de nuestro ojo, ponen en funcionamiento a nuestro cerebro y, por lo tanto, nos hacen perder atención respecto al objeto principal de la reunión. Sería mejor que dicho personal, que siempre debe estar en un discretísimo segundo plano, vistiesen colores poco saturados que no estimulen en exceso a los conos o, a ser posible, que usen colores de la gama del blanco al negro. Recordemos que las células encargadas de identificar los colores blancos, negros e intermedios son los bastones y estos están poco activos en ambientes de luz por lo que un blanco, un gris o un negro apenes estimulan nuestra visión ni restan la atención. Falta añadir que, dentro de estos tonos,  los colores más oscuros son aún más discretos ya que reflejan menos luz y el ojo recibe aún menos estimulo.

Enfoque psicológico del color

Además de la cuestión exclusivamente física, está aquella parte física que afecta a lo psicológico. Hemos de ser conscientes que el sentido de la vista es de los que causa una reacción más potente e inmediata en nuestro cerebro y por ello, en caso de “sobreestimulación”, interfiere – incluso, anula – al resto de sentidos. ¿Qué quiere decir esto? Que si nos saturamos de información visual, nuestro cerebro deja en segundo plano cualquier otra cuestión, incluida  nuestra capacidad de atención.

Un ejemplo de “sobreestimulación” es, por ejemplo, si participamos en una reunión dentro de una sala que tiene las paredes y techos rojos (por poner un ejemplo exagerado). Recordemos que este color estimula los conos receptores del rojo y activan nuestro cerebro de forma potente. Ello implica que, además del trabajo que se desarrolle en la reunión, el cerebro estará constantemente “funcionando” en paralelo para interpretar ese rojo que tanto le excita: obviamente esta circunstancia acelera el cansancio mental, disminuye nuestra capacidad de concentración y llega a saturar hasta causar malestar general (sensación de mareo o agobio).

Si fuese necesario usar colores saturados o primarios durante nuestro evento, siempre deberá hacerse de forma indirecta, mediante detalles (¿por ejemplo, el color de las sillas?),  nunca de forma intensa y/o abusiva. Saturar al cerebro con un color no solo lleva al cansancio, sino que puede causar animadversión hacia la idea o entidad que representa – cosa totalmente contraproducente-.

sillas rojas

Manteniéndonos en el enfoque psicológico, pero cambiando de “tercio”, están las teorías psicológicas del color. Estas teorías están dirigidas a analizar el efecto que el color tiene en la percepción y conducta humana. Si bien no es una ciencia como tal, sino una disciplina de la psicología, se aplica desde hace años en el diseño, la publicidad y el arte en general. Un ejemplo de su aceptación social y cientifica es que existen terapias del color, o cromoterapia, que buscan la cura del cuerpo y mente a partir del uso de los colores (generalmente, junto a otras terapias alternativas como la de los aromas o aceites esenciales).

Pero volviendo a la comunicación y los eventos, que es lo que nos ocupa, de lo que se trata es de apoyar el mensaje o idea que queremos transmitir con nuestro evento mediante el uso del color. Los colores no solo tienen una representación directa (el verde para la naturaleza, el azul para el agua, el amarillo para el fuego, el marrón para la tierra, etc) si no que tienen una interpretación por asociación cultural (verde-esperanza, amarillo-alegria, rojo-pasión, azul-confianza, etc)

CIRCULO-PSICOLOGIA

Por ello, si nuestro evento trata de sanidad, los colores que más representan esa sensación de calma, tranquilidad, seguridad, higiene, etc son los colores que van del azul al verde en tonos poco saturados. En otros sectores donde la sensación de seguridad y confianza son vitales, como puede ser la aviación o la puericultura, también son colores muy recurridos. En cambio, cuando queremos transmitir jovialidad, juventud, acción, pasión… se usan colores de la gama de rojo y amarillos, en tonos saturados.

La sensación que nos causan los colores tiene mucho de cultural y poco de innato. Ciertamente los colores que estimulan muy poco a nuestras células receptoras del color nos relajan y las que los estimulan, nos “activan””, pero al margen de ello, casi todas las sensaciones e ideas que transmiten los colores están basadas en nuestra experiencia personal previa. Por ello, querer extrapolar lo de una cultura a otra, siempre es arriesgado: por ejemplo, el negro significa luto en nuestra cultura pero ese mismo concepto es representado por el blanco, en las culturas asiáticas, o por el rojo en las budistas.

Podéis ver más información sobre las teorías del color pinchando aquí. ¡Es un tema fascinante!

Representación corporativa del color

Para acabar, pero no por ello menos importante, está el tema de color como herramienta de comunicación. Cada entidad  tiene asociado un color o colores que son, digamos, la “marca de la casa”. Por ello, en los congresos del PP predomina el azul, en los de PSOE el rojo y en los de UPD el rosa; en los eventos de Telefonica suelen ser azules, los de Coca Cola rojos y los de Starbucks, verdes.

PP PSOE UPD

COCACOLA STARBUCK TELEFONICA

Los colores corporativos son parte de la imagen de la entidad y, al igual que el resto de elementos de comunicación, algo que las empresas o instituciones quieren “grabar a fuego” en la mente de su público objetivo o target. El motivo es ser mejor recordados (nuestro cerebro recuerda mejor las imágenes que las palabras) que la “competencia” a fin de vender su marca. Obviamente, es muy importante que el color corporativo se use en cualquier proyecto que la empresa desarrolle (folletos, eventos, merchandising, etc) pero sin olvidar las cuestiones físicas y psicológicas que apliquen a cada caso.

¿A que la próxima vez que organicéis un evento, vais a tener muy en cuenta los colores qué elegís y cómo y dónde los usáis? … pues me doy mucho más que satisfecha con el post de hoy.

Otro día prometo hablaros de otras cuestiones fisiológicas y psicológicas que afectan, y mucho, a la comunicación, en general, y los eventos, en particular.

Hasta pronto!

Esther Morillas

Colaboradora de pymecom

Os recuerdo que podéis seguirme en www.facebook.com/Esther.Morillas.5 y en twitter @emorillaslazaro

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